¿Qué es el mundial?

Mundial de mus de colectividades vascas
Impacto institucional, cultural y social

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El Mundial de Mus de las Colectividades Vascas

Tiene un impacto que va más allá de las cartas.

Es un punto de encuentro entre generaciones, una forma de mantener viva la cultura vasca y de proyectar una imagen positiva y moderna de Euskadi en el exterior.

Más allá del aspecto deportivo o cultural, es un punto de encuentro entre generaciones y un vínculo vivo entre la diáspora y su tierra.

Es una oportunidad única para mostrar al mundo la vitalidad y hospitalidad de Euskadi. Un evento que fortalece los lazos entre Euskadi y su gente.

Cada edición contribuye a reforzar la identidad colectiva, la amistad y la colaboración entre comunidades vascas del mundo.

Es, en definitiva, una celebración de lo que somos.

Federación Internacional de mus (FIM), organizadora del mundial

Gracias a la gestión de la FIM, institución privada sin ánimo de lucro, encargada de la gestión y organización de los mundiales de mus de colectividades vascas, entre las diferentes Euskal Etxeak repartidas por todo el mundo, el mundial se lleva a cabo desde 1978.

Muchos años y muchas ediciones uniendo a la diáspora gracias al mus.

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Resuelve tus dudas sobre el proceso de registro, los pagos y la logística del mundial. Si tu pregunta no está aquí, escríbenos directamente y te responderemos lo antes posible.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué vivir y disfrutar del mundial de Mus?

Porque el Mundial se vive mucho más allá de las mesas. Durante esos días jugadores, delegados y acompañantes compartirán hotel, viajes, comidas, visitas, actos y muchos momentos de convivencia.

El programa de acompañantes está pensado precisamente para poder disfrutar cada pais mientras se sigue formando parte del ambiente del Mundial.

La organización y, sobre todo, el contexto.

Hay alojamiento, desplazamientos, visitas, guías, restaurantes y actividades coordinados dentro de un mismo programa. Todo ello se vive junto a las delegaciones que participan en el Mundial.

Puedes conocer el pais por tu cuenta. Vivir esos lugares durante una semana rodeado de muslaris y colectividades vascas llegadas desde distintos puntos del mundo es otra experiencia.

Sí.

Una experiencia organizada equivalente de ocho noches en el pais que corresponda, con alojamiento céntrico, desayunos, buena parte de las comidas y cenas, autobuses, excursiones, visitas, guías y coordinación profesional, puede superar razonablemente los 𝟮.𝟬𝟬𝟬 € por persona en el mercado.

👉 La cuota prevista para el acompañante adulto del Mundial es de 𝟭.𝟱𝟬𝟬 €.

Y en esa comparación no estamos poniendo precio a formar parte del propio Mundial.

Significa desayunar con las delegaciones, coincidir con los jugadores antes y después de las rondas, viajar juntos, compartir mesa, conocer a representantes de otros países, seguir cómo evoluciona el campeonato y participar en los actos que rodean al Mundial.

Durante varios días dejas de ser alguien que ha venido a verlo. Pasas a formar parte de la convivencia que se crea alrededor del campeonato.

Entonces tu primera edición puede tener todavía más sentido.

Hasta que se vive una semana de convivencia internacional alrededor del mus resulta difícil explicar del todo qué ambiente se genera.

Hay partidas, excursiones, cenas y actos, pero muchas veces lo que termina recordándose son las conversaciones, las bromas, los encuentros inesperados y la gente que uno conoce por el camino.

Fotos, lugares conocidos y anécdotas, por supuesto. Pero también contactos y amistades.

Una de las cosas que puede hacer especial un encuentro de estas características es que personas que viven a miles de kilómetros terminan compartiendo muchas horas durante varios días.

De ahí pueden surgir relaciones que continúan cuando el Mundial termina.

No.

El mus es el motivo que reúne a las delegaciones, pero el programa de acompañantes tiene entidad propia.

Turismo, patrimonio, gastronomía, recorridos por diferentes territorios y convivencia forman una parte muy importante de la semana.

Sí. Precisamente el programa se organiza con actividades paralelas durante muchas de las rondas.

Mientras los jugadores compiten, los acompañantes podrán tener su propio recorrido y regresar después para compartir comidas, cenas y otros momentos con las delegaciones.

Porque cada Mundial ocurre una sola vez en unas circunstancias concretas.

Cambian el país anfitrión, las personas, las delegaciones y el programa.

Eso dependerá de cada persona, pero aspiramos a que sean ocho días que se recuerden por mucho más que los resultados del campeonato.

Lugares, comidas, fotografías, conversaciones, nuevas amistades y la sensación de haber compartido una parte de la historia de este Mundial.